“RUTH TIENE ALGO PARA TU FAMILIA”

“Respondió Rut: No me ruegues que te dejé, y me aparté de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Rut 1:16

El nombre de Rut en hebreo significa “compañera fiel”. Rut, fue una moabita que llegó a ser antepasada de David, María y Jesucristo. Después que Noemí y Elimelec junto con sus hijos Quelión y Ahlón, por causa del hambre en Juda, abandonaron su hogar de Belén y se fueron a la tierra de Moah. Allí Mahlon conoció a Rut la Moabita se casó con ella. Murieron los varones; y quedaron viudas Noemí, Rut y Orfa. Noemí decidió regresar a Belén, y Rut, por el apego que le tenía, le juró que nunca la abandonaría. Rut determinó adoptar como suyos el Dios, costumbres y pueblo de su suegra con tal de no abandonarla.

Llegaron a Belén en tiempos cuando comenzaba la cosecha de la cebada. Rut espigó como extranjera y pobre, en los campos para ganarse el sustento y mantener a su suegra. Allí  conoció a Booz, dueño de la era donde espigaba, pariente de Noemí, quien la trató bondadosamente y luego se enamoró de ella. Booz compró la herencia de Mahlón en la heredad familiar y así, de acuerdo con la ley mosaica (Deuteronomio 25:5:10) adquirió el derecho de casarse con Rut. Su hijo primogénito fue Obed, quien fue padre de Isaí y abuelo de David; generación que contemplo a José y a María; conteniendo entre los descendientes a Yeshua.

“RUT TIENE ALGO PARA TU FAMILIA”

Cuando Rut y su suegra Nohemi llegaron a Juda provenientes de las Tierras de Moah, era el tiempo de cosechar la cebada. No había tiempo ni recursos de ningún tipo para sembrar y luego esperar para cosechar. Rut se acogió a la Ley Mosaica, la cual contemplaba que los extranjeros y pobres podían recoger las espigas que los segadores dejaban caer al suelo para ayudar a aquellos que no tenían como comer. Rut no desaprovecho esa oportunidad. Ella no negó, ni escondió su condición, no se avergonzó, sino que con determinación, vigor y perseverancia entró a trabajar y se apropió de esa oportunidad.

 

No se trataba de una limosna. Rut debía “trabajar” por lo suyo. Booz, el dueño de la era, observó la determinación y vigor con la cual Rut trabajaba, destacándose mucho más que los segadores oficiales. Ante tal actitud de vigor, Booz ordenó dejar caer más de lo acostumbrado para que Rut  pudiera recoger lo suficiente para cubrir sus necesidades y las de su suegra.

También Rut fue beneficiada con la actitud de Booz, quien ordenó no reprenderla si ella espigaba más allá de los límites establecidos por la Ley. La destacada actitud trabajadora, persistente y perseverante de Rut fue la que marcó la diferencia entre ella y sus compañeros de trabajo. Desató la gracia a favor del dueño del campo para con ella.

Rut fue agradecida y leal con su suegra Nohemi por todo el amor y cuidado que ella le mostró desde que la acobijó en su familia. El ser agradecida y leal, en reconocer el amor y cuidado de su suegra, la hizo sabia para tomar la mejor decisión de su vida conduciéndola al cumplimiento del propósito de Dios para ella; encontró a su amado esposo quien le hizo justicia y colocó en sus generaciones a dos Reyes: David, Rey de Israel y a Yeshua, Rey de Reyes. El ser agradecido y leal siempre traerá a tu vida frutos de justicia que aun alcanzaran a tus generaciones.

Rut fue determinante y vigorosa para trabajar, no desaprovecho la oportunidad. Lo hizo con denuedo y esfuerzo, destacándose entre sus compañeros, siempre fue más allá de lo que el promedio del grupo hacía. Esa actitud la observó el dueño del campo desatando gracia y favor sobre ella.

Tengamos esa actitud permanente en todo lo que hagamos, esa actitud nos posicionará frente a la  bendición que Dios ya ha dispuesto para ti y tu familia.

Siembra en tu familia el valor de la gratitud, lealtad, determinación y vigor y alcanzaremos la bendición establecida en la biblia.

 

Proverbio 11:25.

El alma generosa será saciada, Y el que sacia a otros, también él será saciado.