JEREMÍAS

“PORQUE HE AQUÍ QUE YO TE HE PUESTO ES ESTE DÍA COMO CIUDAD FORTIFICADA, COMO COLUMNA DE HIERRO, Y COMO MURO DE BRONCE CONTRA TODA ESTA TIERRA, CONTRA LOS REYES DE JUDÁ, SUS PRÍNCIPES, SUS SACERDOTES, Y PUEBLOS DE LA TIERRA.”

JEREMÍAS 1:18

Jeremías, tuvo un solo recurso, su boca, sus palabras eran golpes de martillo tratando de abrir las mentes para volcarlas a Dios. Su persistencia en renovar una alianza con el Dios vivo lo convierten en un ¡HÉROE DE VERDAD!

Jeremías, su nombre en arameo significa “Exaltación de Dios” nació en el siglo séptimo A.C. en Anatot, no lejos de Jerusalén. Tenía veinte años de edad cuando el Señor lo llamó a ser profeta suyo. Tenía un solo recurso: su boca. Durante 40 años, les dio a las altas autoridades la advertencia que detestaban oír y por supuesto que se negaban a obedecer. Insistía en su mensaje: La única esperanza de Judá estaba en la renovación de la alianza con el Dios vivo. Sus palabras eran como golpes de martillo buscando abrir los cráneos. Aunque buscaba guardar silencio, encontraba que la palabra de Dios “en su interior se volvía un fuego ardiente”. Profetizó el castigo de Jerusalén a manos de un pueblo de corazón empedernido y oídos reacios. Fiel bajo desesperadas y abrumadoras circunstancias de persecución, Jeremías vio a su pueblo pasar de la prosperidad bajo el rey Josías a una condición de perversidad bajo el mando de cuatro reyes impíos que levantaron ídolos y perseveraron en extraviar al pueblo. Presenció impotente la invasión babilónica, y finalmente cumplimiento de su profecía, la caída de Jerusalén. Para su seguridad, los simpatizantes de Jeremías, mediante ruegos, convencieron al profeta para que fuera a Egipto. Predicó durante unos cincuenta años. Se le identifica con el libro del Antiguo Testamento que lleva su nombre.

CUALIDADES: Sensible, Apasionado, Obediente, Persistente.