“LA REINA ESTER TIENE ALGO PARA TU FAMILIA”

“Yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca” Ester 4:16

El nombre de Ester (Hadassa) en hebreo significa “estrella de la noche”. Ester fue una judía de la tribu de Benjamín. Huérfana, fue adoptada y criada por su primo Mardoqueo. Por su gran belleza y elegancia fue elegida reina por Asuero.

Ester es una de las figuras clave de toda la Biblia. Cuando ella se convirtió en Reina del Rey Asuero de Persia, su nación, Israel, estuvo al borde de pasar a ser historia. Satanás preparó su plan de aniquilación de los judíos a través del Secretario de Estado del Rey, Amán. Pero, antes que Satanás pudiera comenzar su malévolo plan, Dios colocó a una dama muy especial, Ester, en una posición donde ella pudiera actuar de acuerdo con el Plan de Dios, ayudada por su piadoso tío, Mardoqueo. La acción de Ester viene en un momento muy importante en la lucha sobrenatural entre Satanás y Jesucristo. La frase más famosa en esta historia es dicha por Mardoqueo, cuando Ester está vacilando sobre si iba a actuar en representación de su nación o tomar el sendero seguro de mantenerse callada mientras Amán estaba destruyendo a los judíos. Mardoqueo dijo: “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:14). La Reina Ester arriesgó su vida al comparecer ante su esposo, el Rey Persa, sin ser convocada. “Yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca” (Ester 4:16). El Rey recibió a Ester amablemente permitiéndole develar el plan de Amán. El Rey ordenó que Amán fuese colgado en la misma horca que él había preparado para comenzar la aniquilación de los judíos.

La Reina Ester tiene algo para ti y tu familia.

Su legado de obediencia, prudencia, inteligencia, sabiduría, paciencia, valentía, coraje y decisión hacen de ella una mujer hermosa.  La belleza de su carácter se manifestaba en su apariencia física  no necesitaron muchos adornos para que ella deslumbrara al Rey y hallar favor delante de todos. Ella cultivó la belleza en su carácter.  Cuán importante ejemplo para nuestras hijas en estos tiempos donde el mensaje permanente a nuestros hijos es que la belleza externa es la causa de mayor peso para ser aceptado y lograr el éxito deslumbrando ante todos y se le resta importancia a la verdadera belleza, la que se cultiva desde el espíritu logrando una belleza integral entre el espíritu, alma y cuerpo.

 

Otro aspecto de la Reina Ester digno de resaltar y emular con nuestros hijos, como valor, es la permanente actitud de agradecimiento a  su tío y tutor, Ester quedó huérfana a una edad temprana y fue criada por su primo Mardoqueo quien la amó como a su propia hija. Ella fue sabia para valorar todo lo que él le inculcó y ella le respondió en obediencia y  respeto. Aun estando lejos de él, Ester conservó todas enseñanzas que su tutor le impartió valorando en todo momento la inversión que su tío hizo en ella. Resaltar eso en nuestros hijos es de incalculable valor. Nuestros hijos, al igual que la Reina Ester, un día se encontrarán solos, y serán las enseñanzas, los valores, los ejemplos y modelaje que les impartimos e inculcamos lo único que les ayudará a avanzar de manera correcta y en dirección acertada. Cuán importante que valoren todo lo que hoy les estamos impartiendo.

 

La Fe, los valores, la educación, los buenos ejemplos en casa es lo que realmente los prepara para el día de mañana. No habrá casualidades en sus vidas. Es bueno que entendamos eso y es la razón de asegurarnos como padres que nuestros hijos no tendrán “casualidades” en la vida. Para todo deberán estar apercibidos y preparados, por ejemplo la posición que llego a ocupar Ester no fue por accidente, como tampoco lo es la que tú y tus hijos ocupan hoy. Observemos y pensemos en el tiempo y en la gente entre los cuales Dios los ha colocado. Allí hay un propósito de vida, no subestimemos nada. Enseñemos esto a nuestros hijos y tomémoslo como aprendizaje individual.

 

Enseñemos a nuestros hijos a no subestimar su situación en el aquí y ahora que está viviendo, todo en la vida es progresivo y gradual. Veamos el ejemplo de Ester: ella comienza siendo nadie y se transforma en alguien, en una mujer que, aunque algo reacia a hacerlo, arriesga su vida para tomar una actitud firme. Otra vez, Dios muestra su preferencia en usar a las personas menos adecuadas y más comunes para cumplir sus propósitos divinos.

 

Cuán importante es saber que Dios puede usarlo a usted y a los suyos para cumplir sus propósitos a pesar de las flaquezas e imperfecciones y de su falta de talento o influencia. Dios no busca gente perfecta, talentosa o influyente. Solo desea encontrar personas dispuestas.

 

La Reina Ester nos deja un claro y valioso legado que hoy se puede transformar en una valiosa enseñanza para nuestra familia. Cuán importante es que entendamos y nos apropiemos de que ninguna tarea por ordinaria que sea, carece de valor delante de Dios (Colosenses 3:23), que tu pasado no determina tu futuro, Dios lo hace (Salmo 16:5), que todo se trata de Dios. Él es protagonista de tu historia (Romanos 11:36), que  la  sumisión y mansedumbre  no te hace inferior: por el contrario embellece tu carácter (1 Pedro 3:5), que antes de tomar cualquier iniciativa, se debe consultar a Dios. (Filipenses 4:6), que Dios puede cambiar el consejo del corazón del rey y ponerlo a tu favor (Proverbios 21:1), que Dios es un juez justo, él puede abogar tu causa (Salmo 7:11), que tu  ciudadanía celestial define las decisiones que rigen tu vida (Filipenses 3:20).

 

Cuan oportuno es el momento para haber la similitud entre los tiempos de la Reina Ester y los días de hoy. En el peor de los momentos que enfrentaba el pueblo judío, Dios proveyó de rescate a través de Ester. De una manera mucho más asombrosa, en el peor de los momentos que enfrentaba la humanidad, la condena a la muerte eterna, y contra el peor de los enemigos, nuestro propio pecado, Dios proveyó a su unigénito hijo Yeshua en rescate a todos nosotros a través de su muerte en una cruz. ¡Gloria a Dios por su provisión!

Finalmente, podemos ver toda una orquesta de Dios de pequeños detalles para mostrar su providencia a través de una sencilla mujer llena de su gracia que fue sumisa, enseñable, obediente y valiente. Ester, por su discernimiento y amor hacia su pueblo, por entender el propósito de Dios en su vida, en el momento preciso  y obedecer con determinación la convierten en UN HEROE DE VERDAD.