Cuando uno oye sobre “la visión” por lo general lo asocia a un tema organización o empresarial. Muy pocas personas lo podrían asociar a una visión personal o de familia.

 

Cuan indescriptiblemente importante es tener en las manos y en el corazón la visión personal de vida y más aún la visión de la familia. Como persona, como familia, ¿cómo me veo? ¿Cómo y dónde nos vemos? ¿En 5 y 10 años? Hacia dónde vamos y cómo.

 

En el libro de los Proverbios podemos leer: “Donde no hay visión, el pueblo se extravía”. Sin visión no hay dirección, y desde este punto de vista también pudiéramos afirmar que “donde hay visión no hay división”. Es decir que la visión, entre sus beneficios es mantener la unión de quienes comparten la visión. ¿Qué mejor fundamento pudiera haber para una familia?

 

La Biblia da el mayor y más sencillo diseño para levantar una visión, se puede leer en Habacuc 2:2: “Y el Señor me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella”. En este sencillo diseño resaltan tres acciones: escribirla, declararla – hablar de ella- y correr en esa dirección para ponerla en obra.

En aquellos tiempos no existía el papel, se usaba grabar los textos en tablas y por lo general eran de barro, es decir, debían cuidarlas  para que estas no se quebraran. Es similar ahora deberíamos escribir nuestra visión con tal cuidado que no permitamos que la misma se extravíe o “quiebre “en el pasar del tiempo.  Por eso que dice “declárala en tablas” pero su significado actual vendría siendo algo así como déjala plasmada en papel para que perdure o publícala para que permanezca.
Una de las cosas más importantes es que si escribes correctamente la visión, cuando la leas tú y tu familia, los que la lean tendrán los elementos acertados para poder ejecutar su trabajo enfocándose en ella hasta alcanzarla.

 

Y no sólo eso, podrán correr, no sólo caminarán sobre la visión sino que podrán hacerlo de una manera rápida y asertiva. No se saldrán del camino.

 

Una visión correctamente escrita nos trae beneficios en términos de dirección, tiempo y  recursos:

 

  • El beneficio de una dirección Segura (para dónde vamos y cómo): La visión es un mapa, funciona en iguales términos que un GPS, nos va marcando la ruta a seguir. Aquí es donde el seguir a Jesús nos facilita el recorrido, pues él nos conducirá por el camino a la victoria segura, nos lleva a vivir la vida en justicia y paz, y nos garantiza no extraviarnos, pues el perdernos en la ruta de la vida se pudiera traducir en significativo pérdida de tiempo en perjuicio a los sueños, objetivos y metas trazadas. Podemos leer claramente en el libro de Josué capítulo 3

    «Cuando vean el arca del pacto del Señor su Dios, y a los sacerdotes levitas que la llevan, abandonen sus puestos y pónganse en marcha detrás de ella. Así sabrán por dónde ir, pues nunca antes han pasado por ese camino”.

  • Beneficios en Tiempo :

Una visión correctamente redactada provoca un sentimiento de premura por poner en obra el trabajo para llegar a la meta. Nos marca el tiempo de avanzada, nos marca la velocidad, nos indica donde detenernos, nos ahorra tiempo al no tomar direcciones equivocadas que pudiera afectarnos las finanzas, la salud, nos ahorra momentos de frustración. También en términos de tiempo nos ensena a esperar. El alcanzar una visión, es un ejercicio permanente de acciones y logros de manera progresiva y gradual. En este punto de “esperar” su cumplimiento es donde se hace vital creer en la visión y escribirla no solo en el papel….sino también en el alma. Para que la misma se convierta en nosotros en profunda convicción que hacia allá vamos. Por lo tanto, estamos dispuestos a esperar – a entender  – que ese espera es una “estación” necesaria para luego seguir, estación donde seremos. La Biblia da un poderoso y sabio consejo:

 

Habacuc 2: 3. Porque es aún visión para el tiempo señalado: ella hablará al fin y no será frustrada. Aunque tarde, aguárdala, porque sin duda vendrá, y no se retrasará.

 

Beneficios en Recursos: La redacción correcta de una visión te permite identificar los diferentes recursos que iras necesitando durante el camino de conquista de la misma. Muchos de ellos requieren que nos preparemos para obtenerlos o para adminístralos a favor de la visión. En el avance hacia el alcance de la visión esta implícito en el tiempo, nuestra madurez como persona a nivel espiritual, emocional y físico. A mayor madurez, mayor capacidad para administrar los recursos necesarios para el alcance de la visión en toda su plenitud.

Todos están esperando por ti en el camino del desarrollo de la visión. Mantente en el camino correcto, en ese camino siguiendo a Jesús te encontraras con todos los recursos necesarios para alcanzar la visión recursos: financieros, materiales y personas claves que vendrán a apoyar el avance de la visión, a eso lo llamamos conexiones divinas, vienen a bendecir. En el caminar de manera progresiva y gradual aprendemos a tomar decisiones desde la serenidad y desde el discernimiento de lo que será beneficioso a la visión o por el contrario nos perjudicara. El tomar malas decisiones frente a la visión, nos atrasara, nos detendrá o nos sacará del camino.

Habacuc 2:3  “aunque tarde, aguárdala, porque sin duda vendrá, y no se retrasará.”

Cuando una visión es correctamente redactada quedamos impactados de lo que se intenta hacer y quedamos preparados para ponernos a trabajar para llegar a la meta de dicha visión.

Por eso dice: “…y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido…” Si haces que resalten ciertas palabras, puedes hacer que el lector lea de corrido y termine de leer la visión, de tal manera que quede impactado.

Una visión mal redactada deja en el mismo lugar al lector.
Una visión correctamente redactada tiene el poder de mover al lector en el rumbo y dirección de la visión.

  • Tiene el poder de mantenerte inspirado en el tiempo
  • Tiene el poder de direccionar y motivar al logro a toda tu familia; a tus hijos

 

Cuando uno tiene visión uno alcanza a tener una dirección fija hacia donde debemos ir en nuestro futuro:

 

Habacuc 2:2–3 (NTV) — 2 Entonces el señor me dijo: «Escribe mi respuesta con claridad en tablas, para que un corredor pueda llevar a otros el mensaje sin error. 3 Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y éste se cumplirá. Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará.