No hace falta observar muy a fondo ni con mucho detenimiento para darnos cuenta que vivimos en medio de una sociedad carente de valores morales y espirituales.

El momento y realidad social nos está recordando a gritos que los valores son sembrados en el seno de la familia, no en las escuelas, ni ninguna otra institución. La función primordial de la familia es formar “personas integras y en salud integral entre el espíritu, el alma y el cuerpo”.

La sociedad actual no es más que un espejo perfecto de la condición de la familia. La familia descompuesta y disfuncional es la razón de la decadencia actual de la sociedad. La familia no puede entregar su responsabilidad a las escuelas para que estas inculquen valores y principios a sus hijos, esa labor en las instituciones es muy incipiente, estas podrán formar profesionales en todas las especialidades, pero solo la familia puede formar “personas”.

Las familias cristianas tienen una gran ventaja sobre aquellas que no profesan la fe en Jesucristo, tenemos la ventaja y capacidad de vivir y crecer con los valores y cualidades de nuestra nueva naturaleza – 2 Corintios  5:17  “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. –

Ahora bien, los padres tenemos la autoridad moral de la cual hace mención el Apóstol Pablo en Filipenses 4:9,  “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced…” Antes de enseñar a nuestros hijos, nosotros debemos practicarlos y asegurarnos que nuestros hogares son escenarios naturales y espontáneos  para que estos valores fluya en la convivencia diaria.

Propóngase diariamente practicar e inculcar estos valores en su familia:

Vamos a amar y aceptar uno al otro. 1 Juan 4:7

Vamos a orar el uno por el otro. Santiago 5:16

Vamos a perdonar el uno al otro. Colosenses 3:13

Vamos a decir la verdad el uno al otro. Efesios 4:25

Vamos a ser amables el uno con el otro. Zacarías 7:9

Vamos a servir el uno al otro. Hechos 20:35

Vamos a ser pacientes el uno con el otro. Efesios 4:2

Vamos a consolar  uno al  otro. Gálatas 6:2

Vamos a honrar el uno al otro. Marcos 9:35

Vamos a ser generosos el uno con el otro. Romanos 12:10

Recibamos la ayuda y dirección de Dios para hacer de nuestra familia un lugar donde todos realmente deseen vivir pueda dejar en un verdadero legado de virtudes a favor de todos.

 

Equipo de Héroes de Verdad